APUNTES PARA EL DEBATE – UNIÓN POR LA PATRIA CABA
CIENCIA Y TECNOLOGÍA
Un potencial desaprovechado
CABA es la jurisdicción con mayor cantidad de graduados/as universitarios/as por cada 1000 habitantes. Es sede de la UBA, la universidad pública más grande del país y además en su territorio brindan oferta educativa otras 6 universidades nacionales y 20 privadas. También se radican 4 institutos universitarios estatales y 7 institutos del sector privado. La densidad de científicos y científica triplica el valor nacional.
Cada 1000 habitantes, 8.9 se dedican de forma exclusiva a la investigación, mientras que en el resto del país esta cifra ronda el 2.8. Esta alta proporción de trabajadoras/es de la ciencia y la tecnología en CABA es comparable con Alemania u otros países desarrollados: 3100 investigadores/as, 700 personal técnico, más de 1000 becarios/as.
Sin embargo, todo ese potencial está desaprovechado. Son muy pocos los trabajadores y trabajadoras que tienen vínculos con las PYMEs de CABA y su ámbito productivo. En la Ciudad de Buenos Aires, estos actores vinculados al mundo académico, especialmente de UBA y CONICET, no forman parte de una institucionalidad propia del sistema científico; a contramano de lo que sucede en el mundo, donde la vinculación y el porcentaje del presupuesto destinado a la ciencia en los distritos crece cada vez más.
No existen instrumentos que concreten, establezcan y vinculen un conjunto de políticas, estrategias y herramientas para integrar el sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación, con foco y desarrollo en CABA. Esto imposibilita la elaboración de productos con valor agregado y servicios de comercialización, interna y/o externa, que lograrían mejorar el ingreso de divisas, basados en un modelo de ciencia y tecnología como el “Plan Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación 2030”. Si se aplicara una iniciativa similar en la Ciudad, quedaría demostrado cómo la ciencia y la tecnología mejoran no solo las profesiones sino las actividades cotidianas de los ciudadanos y ciudadanas.
Además, la Ciudad cuenta con la presencia de industrias con alto nivel de desarrollo que no interactúan con el sistema de ciencia y tecnología. Existen industrias con condiciones únicas para aprovechar como las audiovisuales y culturales y astilleros, entre otras. En ese marco, hay que destacar que la Ciudad posee nuevos sujetos sociales vinculados con la ciencia y la tecnología que no son interpelados o caracterizados, como los y las trabajadoras/es de la informática, sistemas y programación.
Es prácticamente inexistente el presupuesto que el Gobierno de la Ciudad destina a la investigación. La inversión de CyT del GCBA es ínfima, y su ley de financiamiento no se cumple. En el presupuesto 2023 no se incorporó un ítem específico para ciencia y tecnología
La creación del Polo Tecnológico de Parque Patricios incluyó algunas exenciones impositivas y “mejoró” el barrio estéticamente, pero produjo un aumento de los costos de los alquileres y una política de CyT excluyente.
Por otra parte, se constata la inexistencia de la mirada científica en la resolución de problemas de gestión, por ejemplo en las construcciones cerca del río, en los hospitales con déficit en su acceso. Ni siquiera tuvo injerencia ni políticas propias durante la pandemia.
No hay ninguna información sobre los recursos, los cuadros político-técnicos e instituciones capaces de articular las demandas territoriales con sus actores, porque el Gobierno de la Ciudad prioriza políticas de corto plazo.
La desinversión sistemática en Ciencia y Técnica
El porcentaje del presupuesto de la Ciudad de Buenos Aires dedicado a CyT ha oscilado entre 0,003 y 0,007% durante los últimos 7 años, dos órdenes de magnitud por debajo de lo indicado por ley. Esto da cuenta del lugar que se le asigna al desarrollo de la ciencia y la tecnología en el distrito más rico del país.
Las políticas del GCBA dependen, desde 2019, de la Dirección General de Ciencia y Tecnología del Ministerio de Desarrollo Económico y Producción de la Ciudad. Dicha dirección posee unos pocos programas vinculados a la promoción/divulgación científica y al emprendedurismo.
Respecto a la legislación, existen solo 2 leyes de promoción de tecnología, asociadas fuertemente al desarrollo privado:
1. Ley 2972 de 2008: dedicada a la promoción de las empresas de tecnologías de la Información y las comunicaciones. Intenta nuclear empresas de tecnología en el llamado Distrito Tecnológico, ubicado en Parque Patricios, a través de exenciones impositivas.

2. Ley 6227 de 2019: crea el Ente Público No Estatal Parque de Innovación. Pero con el argumento de crear un barrio para la innovación, se ha realizado un gran negocio inmobiliario en el barrio de Nuñez.
La Dirección General de Ciencia y Tecnología se propone “impulsar la innovación y promover desarrollos científico-tecnológicos que brinden respuestas a las necesidades de hoy y del futuro” y “fortalecer a los sectores científico y productivo a través de la vinculación de sus actores.”
Sin embargo, y como se dijo previamente, el presupuesto destinado a CyT es ínfimo y la dirección carece de programas que fomenten la investigación. La falta de inversión y de una mirada estratégica sobre el desarrollo de la ciencia y la tecnología se refleja en la negativa del Gobierno porteño de respaldarse en el sistema científico para mejorar la gestión. Veamos dos ejemplos:
Primero, durante la pandemia, la Ciudad se apoyó en los desarrollos científicos impulsados por el Gobierno Nacional para poder hacer frente a la crisis sanitaria; no destinó recursos ni tomó decisiones en pos de generar iniciativas propias para complementar la estrategia nacional.
Por otro lado, la Ciudad sufre graves problemas de contaminación, tanto en el agua (Río de La Plata y Riachuelo) como en la calidad del aire; también hay problemas de urbanización y falta de espacios verdes. La ciencia y la tecnología no son consideradas como herramientas para construir posibles soluciones.
Deudas más significativas de la gestión macrista en la Ciudad
A continuación, se detallan una serie de deudas que deja la gestión de Macri y Larreta en materia de ciencia y tecnología. Desde el exFrente de Todos, actual Unión por la Patria, se han elaborado propuestas y distintos proyectos de ley para abordarlas, pero la gran mayoría fueron desestimados por el oficialismo:
– Reconstruir el triángulo virtuoso Industria – Investigación – Gobierno.
– Vincular la CyT con la producción pública y privada de la Ciudad.
– Crear una Agencia de Promoción Científica y Tecnológica, con un presupuesto para becas/subsidios de la Ciudad en temas estratégicos locales (urbanización, salud, ambiente, transporte, etc)
– Promover la necesidad de políticas de producción pública de fármacos, especialidades medicinales y fórmulas magistrales.
– Vincular la CyT con las PYMEs y las diferentes industrias localizadas en CABA. – – Promover políticas activas del Estado para buscar a las pymes y que conozcan y aprovechen las potencialidades del sistema de CyT.
– Crear dispositivos institucionales de vinculación con otras organizaciones, sean de CyT o de la ciudadanía.
– Realizar un mapeo de las pymes e industrias para identificar posibles interacciones sinérgicas entre CyT y la producción en la CABA.

– Relevar las demandas de los movimientos sociales para orientar las políticas de ciencia y tecnología.
– Integrar a la comunidad académica con las organizaciones sociales con el objeto de elaborar respuestas concretas a las necesidades detectadas.
– Organizar al sistema científico para orientar los Centros de Capacitación Técnica (CCT) vinculados al sector productivo y los movimientos sociales.
– Reactivar y poner en marcha agencias estatales para la producción de materia de energía y dispositivos sustentables en el desarrollo de tecnologías.
– Satisfacer de manera eficiente las necesidades de la tecnología para la producción de conocimiento y productos tecnológicos a la altura de las necesidades del país y el mundo.
– Diseñar políticas de Estado que promuevan y apunten a la adquisición de derechos, estrategias y modelos de acción tanto en problemáticas de género como discapacidad.
– Desarrollar la intercomunicación entre comunidad, ciencia y ciudadanía, fortaleciendo a las ciencias del arte y la comunicación.
– Fomentar organismos que vinculen la generación de conocimientos y tecnologías con su contribución estratégica al desarrollo, con base a la extensión y la transferencia, garantizando la interacción de los integrantes con las actividades que demandan conocimientos y tecnologías.
– Promover agendas y agencias estratégicas, representadas por los distintos miembros (Estado, empresas, universidades y sindicatos) con objetivos propios y específicos del distrito.
– Impulsar agencias transversales, con promoción del conocimiento, agencias y agendas de tecnologías, Agencias y agendas de Ciencias Sociales, de Ciencias de Ciudadanía, Ciencia de Cultura y Ciencia Ambiental.
Conclusiones
Es fundamental articular las demandas de los distintos sectores sobre la necesidad de impulsar el desarrollo de la ciencia y la tecnología. Hoy aparece como obligación única del Gobierno nacional, cuando la ciudad más rica del país, tanto en su dimensión económica como humana, posee todos los recursos para desarrollar políticas propias relevantes en esta área.

Después de 15 años de ajuste y desinversión, necesitamos un gobierno que recupere la mirada estratégica sobre la ciencia y la tecnología y le otorgue un lugar prioritario en su agenda de gestión. Es imperiosa la necesidad de crear una agencia propia de ciencia y tecnología con los recursos suficientes para poder implementar programas y políticas capaces de dar respuesta a las demandas de los sectores productivos y de los distintos actores que componen la población de la Ciudad, con la consecuente generación de puestos de trabajo y la innovación en el desarrollo de la gestión.